Pedidos, cafetería, cursos o una duda sobre qué molienda usar. Todo llega al mismo lugar y lo lee alguien de acá.
Tarpuy nació como una tienda orgánica. Queríamos un lugar donde encontrar cosas buenas, hechas con cuidado y sin letra chica.
Con el tiempo nos fuimos metiendo en el café: de dónde viene, quién lo cosecha, qué le pasa cuando se tuesta. Esa curiosidad terminó en un tostador propio y en muchas mañanas probando tazas antes de abrir.
Hoy somos tostadores y baristas. Nuestra casa junta las dos cosas de siempre: productos naturales y café de especialidad, con la idea de que entres, te sientas cómodo y te lleves algo bueno.
Empezamos ofreciendo productos que hicieran bien, con respeto por quien los produce. Esa vara no la bajamos nunca.
La curiosidad por los buenos cafés se transformó en oficio. Aprendimos, quemamos algunos lotes y seguimos aprendiendo.
El viaje no termina en el tueste: una buena taza también depende de quién la prepara y de cómo te la entrega.


